Saltar al contenido

La exposición, el factor clave en la fotografía

Los fotógrafos tanto profesionales como amateurs parten de la misma base: disfrutar de la fotografía con sus móviles o cámaras para captar las instantáneas que desean con cualquier fin. Conservar imágenes para el recuerdo, inmortalizar momentos únicos, cumplir con su trabajo, compartir fotos en redes sociales… Sea cual sea el objetivo, lo cierto es que la irrupción de los smartphones y sus cada vez más sofisticadas cámaras ha revolucionado el sector hasta límites inimaginables. Hoy todo el mundo tiene en la palma de su mano la opción de hacer una fotografía en cualquier momento.

Sin embargo, si lo que queremos es dar un paso más allá en nuestras instantáneas, sacar el máximo partido a las prestaciones de la cámara de nuestro móvil y llenar nuestra galería de fotos de calidad, conviene detenerse en diferentes conceptos. Hablamos de la profundidad de campo, de la distancia focal, la hiperfocal, el enfoquey del término del que parte toda la magia de la fotografía: la exposición. O dicho de otro modo, la luz.

¿Por qué? Porque la influencia de la luz es vital para marcar tanto la calidad como el estilo de una imagen, de una instantánea que queremos conservar. La exposición es lo que determinará cómo se verá la foto, el nivel de luminosidad, el brillo, e incluso un buen manejo de este parámetro nos permitirá apostar por la creatividad ajustando parámetros en nuestro teléfono móvil. ¿Queréis saber más? Continuemos entonces.

¿Qué significa realmente el concepto exposición?

Como hemos comentado, hablar del término “exposición” en fotografía es, prácticamente, hablar de la luz. ¿Cómo es posible? Muy sencillo: la exposición es, básicamente, la acción que la luz ejerce sobre el sensor de la cámara del smartphone. Dependiendo de las posibilidad de este sensor, podremos manejar en mayor o menor medida la exposición, aunque lo cierto es que, como veremos más adelante, las cámaras de los smartphone incorporan automatismos fáciles de utilizar.

Por ello, una fotografía de calidad siempre partirá de la misma base: una exposición óptima a la luz para aprovechar su influencia en beneficio de la calidad de la imagen. Es decir, la belleza, el impacto y el detalle de la fotografía que queremos capturar dependerá de la exposición que consigamos ajustar. Para saber cómo darnos cuenta de ello, debemos tener presentes tres niveles.

Qué es la exposición

Subexposición: falta de luz

Si hemos tomado una foto con nuestro móvil en un espacio bien iluminado pero el resultado ha sido una fotografía oscura, lo más probable es que hayamos incurrido en lo que conocemos como “subexposición”. En otras palabras, falta de luz, bien por el enfoque o porque no hemos ajustado de forma óptima la exposición.

Sobreexposición: demasiada luz

En el extremo opuesto tenemos fotografías que presentan un exceso de luminosidad, un exceso de brillo, áreas en las que la influencia de la luz ha sido tan potente que desvirtúan la imagen y en las que es imposible distinguir nada con detalle. Tradicionalmente a este efecto se le conoce como “imagen quemada”. Cuando esto ocurre, es porque hemos dejado que el sensor de la cámara deje entrar demasiada luz.

Exposición óptima: luz correcta

Si después de apretar el botón de capturar foto vemos en la pantalla del móvil una imagen con buen nivel de detalle y en la que se distingue cualquier área, podemos decir que hemos establecido una exposición correcta. Es decir, que nuestro sensor se ha visto afectado por una cantidad óptima de luz que ha permitido a la cámara obtener una instantánea con los niveles perfectos para tener esa imagen que queremos.

Para tener en cuenta: sensibilidad, apertura y tiempo de exposición

Una vez que ya tenemos claro a qué nos referimos con el término “exposición” y su gran influencia para cualquier tipo de fotografía, debemos hacernos una pregunta más: ¿qué parámetros de nuestro smartphone pueden tener una relación estrecha con este concepto y ayudarnos a mejorar nuestras instantáneas? La respuesta es fácil dado que son tres elementos que debemos conocer: la sensibilidad, la apertura del diafragma y el tiempo de exposición.

Son tres conceptos que podemos consultar en la ficha técnica de la cámara de nuestro smartphone. Por un lado, la sensibilidad ISO será la que determinará si el sensor tiene más o menos tendencia a recibir una mayor exposición. Por otro, tenemos la apertura del diafragma, que se trata básicamente del mecanismo que se encarga de “dejar entrar” la luz al sensor y que podemos ajustar a nuestra conveniencia.

Por último, también debemos prestar atención al tiempo de exposición. Este concepto consiste en el tiempo que pasa en el momento en que apretamos el botón de capturar foto en la pantalla táctil y el momento en el que realmente se captura la instantánea. El resultado de la foto será todo lo que la cámara, influenciada por la luz, capte durante ese periodo de tiempo que, por supuesto, también podemos determinar en los ajustes de nuestro móvil.

¿Cómo ajustar la exposición en la cámara de nuestro móvil?

Es posible que, llegados a este punto, un fotógrafo amateur se pueda ver ciertamente desbordado por la gran cantidad de conceptos que influyen en una correcta exposición para tomar una fotografía decente. Lo cierto es que en la fotografía tradicional y profesional, son parámetros que debemos tener especialmente en cuenta, pero la cosa cambia cuando se trata de inmortalizar instantáneas con nuestro teléfono móvil.

¿Por qué decimos esto? Porque, gracias al vertiginoso desarrollo tecnológico, las cámaras de los smartphones vienen equipadas con varios mecanismos que nos permiten ajustar funciones de forma automática. En este sentido, la exposición no es una excepción. Basta con apuntar con nuestra cámara al objetivo que queremos capturar y pulsar con el dedo sobre la zona de la pantalla que nos permita nivelar la luz de forma óptima. Veremos como, automáticamente, los niveles se modificarán ante nuestros ojos para conseguir una definición, un detalle y una iluminación perfecta.

Por supuesto, también podemos modificar los parámetros para ajustarlos a nuestro gusto, ya que en ocasiones se puede jugar con la luz cuando queremos tratar las fotos desde un punto de vista más artístico o conceptual. La esencia del mundo de la fotografía actual, sobre todo para los entusiastas de los smartphone, es que tenemos en la palma de nuestra mano la puerta hacia un mundo fascinante como es el proceso de inmortalizar imágenes y ser creativos con nuestro teléfono móvil.